jueves 8 de marzo de 2012

Siento impotencia al no poder hacer nada por ti, al no encontrarte por ninguna parte y apenas haberte conocido en tanto tiempo. Me siento completamente inútil, porque me gustaría estar a tu lado y decirte que eres valiente, y puedes salir de esto, sé capaz. Igual que en mis sueños.

domingo 4 de marzo de 2012

Después de hacernos el amor respirábamos con fuerza debajo de las sábanas calientes y nuestros pies fríos.
Rodeabas mi ombligo con tus besos y yo me enredaba en tu espalda intentando encontrar el final, como si recorriese andando carreteras vacías durante la noche.
Me mirabas con esos ojos de querer observar el infinito, lo inconsciente, lo no conocido, lo irracional, lo que no se debe, lo que las palabras no alcanzan a atrapar, lo que la voz ensucia, lo que no se rompe, lo que todo aguanta.
Y tocabas canciones desconocidas, que nos hacían viajar muy lejos de este momento efímero. Deslizábamos nuestras piernas por las cuerdas de tu guitarra, analizando melodías no inventadas todavía. Te dejabas hacer, como tu colchón bajo nuestros cuerpos desnudos, que soportaba las no-distancias y la fusión profunda de los pulmones (respirábamos al tiempo).
No olvidábamos, recordábamos, lo hacíamos cada vez que la luz tenue nos atrapaba para siempre.

miércoles 29 de febrero de 2012

Un día me marcharé y lo malo no será que no vuelva, sino que no quiera volver.

martes 28 de febrero de 2012

- ¿Sabes lo peor de todo? Que estoy dejando de entender al Mundo.
- "Lo peor", aunque aún no lo sepas, a veces es "lo mejor".

lunes 27 de febrero de 2012

El Mundo de los Gigantes se volvía cada vez más cercano y, al mismo tiempo, el lugar más desconocido y menos atractivo de todos. Yo, sin embargo, me prometí no dejar de huir, de volar y de ver estrellas amarillas en los ojos de los desconocidos. Y, mucho menos, quise dejar de buscarte en cada página de los libros gastados por el tiempo, en cada rinconcito secreto de mi odiado Madriz, en cada pensamiento que me trasladaba a lugares, que sin conocerlos, me pertenecían más que cualquier otro que recordaba con sólo cerrar los ojos.

domingo 26 de febrero de 2012

Siempre supe que había nacido en el lugar equivocado.
Sólo pude confirmarlo cuando su mano y sus ojos me atravesaban en una distancia que se hacía cada vez más oscura, fría y tenaz.

martes 21 de febrero de 2012

Hacía dos noches que sonreía en el fondo de sus sábanas. Hacía dos noches que el motivo de su sonrisa habitaba en ellas.